Los álbumes de los Beatles –trece en su discografía oficial– recogen con frescura inagotable la revolución socio-cultural que en Norteamérica y países europeos se produjo en los sesenta. Ellos mismos fueron entusiastas agitadores en el campo de las ideas.
El pop armonioso, fogosamente juvenil de Please Please me (1963), con que los Beatles iniciaron su escalera al cielo, se transformaría al final de su carrera en la olla a presión silbante, repleta de disparidades, de The Beatles - White Album (1968).
Este doble álbum blanco de los Beatles presagiaba el final del grupo, pues Lennon y McCartney estaban dejando de interactuar como polaridades complementarias, queriéndose diferenciar con canciones singularmente propias, aunque firmaran conjuntamente.
Pero esta deriva no le fue mal a George Harrison, quien, habituado a un plano discreto, pudo escribir cuatro canciones para el álbum. Una de ellas, aquí en su versión orquestal y acústica, fue la remansada grandiosidad de 'While my guitar gently weeps'.
(Te miro y todo lo que veo es el amor durmiendo en ti /Mientras mi guitarra llora dulcemente / Miro al suelo y veo que necesita un barrido / Y mi guitarra sigue llorando dulcemente / No sé por qué nadie te dijo cómo desplegar tu amor /No sé cómo alguien pudo controlarte / Cómo te compraron y vendieron / Miro al mundo y lo noto girar / Mientras mi guitarra llora dulcemente / Seguro que aprendemos de cada error)