ELVIS PRESLEY (For the good times)
Elvis nació en un ambiente pobre de Tupelo (Tennessee). Vivió en él hasta los trece años, y no lejos de Shake Rag, la menesterosa comunidad negra que llenaba sus iglesias y clubes de jazz de la música de la que él se contagió para siempre.
Cuando, buscando mejor fortuna, Vernon, su padre, decidió trasladar la familia a Memphis en 1949, Elvis siguió creciendo entre el góspel de la iglesia baptista del reverendo Herbert Brewster y los blues de músicos que actuaban en Beale Street.
A los diecinueve años, Elvis entró a grabar en los estudios Sun de la ciudad, dando una lección desbordante de pasión musical al abordar la canción ’That’s Alright’. Sam Phillips, el dueño y productor, supo al instante que estaba ante ‘algo diferente’.
En marzo de 1972 acudía al edificio de la RCA en Hollywood, California y, en una de las sesiones, grabó ‘For the good times’. Escrita por Kris Kristofferson en 1968, Elvis inflamó la canción con los rescoldos de su reciente separación de Priscilla.
(No te pongas tan triste, sé que se ha acabado / Pero la vida continúa y este viejo mundo seguirá dando vueltas / Alegrémonos del tiempo que pasamos juntos / No hay necesidad de contemplar los puentes que están ardiendo / Pon la cabeza en mi almohada / Y la calidez y ternura de tu cuerpo junto al mío / Oye el suave repiqueteo de la lluvia en la ventana / Hazme creer que me amas una vez más / Por los buenos tiempos / Yo seguiré adelante, tú encontrarás otro)