RANDY NEWMAN (Sail Away)
Randy Newman estrenó su carrera musical en 1968 anunciándose humorísticamente como 'creador de algo nuevo bajo el sol’. En efecto, al piano, y acompañado de orquesta, sus canciones rebosaban maestría y agudeza satírica.
Randy tenía en su familia a varios tíos que habían destacado como compositores de películas para Hollywood. Con esta influencia, y con su aprecio por la ópera y la música de cabaret americanas, llegó él al mundo del rock.
Para su tercer álbum, el titulado Sail Away (1971), Randy ya había descubierto que –explicaba divertido– su fórmula para optar al éxito pasaba por combinar los estilos de Billy Joel y Elton John. El intento lo superó con elegancia inconfundiblemente propia.
Coproducido por Lenny Waronker y Russ Titelman, en él había una colección de canciones sobresalientes, construidas con humor inteligente y sabiduría musical de resonancias clásicas. ’Sail Away’ era la primera y más memorable de ellas.
(En América no te falta la comida / No tienes que correr por la jungla haciéndote rasguños en los pies / Solo tienes que cantar a Jesús y beber vino todo el día / Es algo grande ser norteamericano / No hay ni leones ni tigres, tampoco serpientes bamba / Solo dulces sandías y pasteles de trigo sarraceno / Todos son de lo más feliz / Negro, sube a bordo, vámonos a navegar lejos / Surcaremos el poderoso océano hasta la Bahía de Charleston / En América todos son libres)