lunes, 7 de enero de 2019

The River

BRIAN ENO/JOHN CALE (The River)

John Cale conoció en 1963 la música minimalista y repetitiva de la mano de John Cage y LaMonte Young, respectivamente. De ello hay eco en los dos primeros discos de la Velvet Underground, que abandonó en 1968 por disputas de liderazgo con Lou Reed.
Pronto inicia una carrera en solitario hacia el rock experimental, cuyos aspectos más vanguardistas se concretan ya en Church of Anthrax (1971), un trabajo compartido con Terry Riley. La pulsión por la innovación le acercaría también a Brian Eno.
Este mago del sintentizador era figura de Roxy Music en 1971, pero tras dos álbumes afloraron desavenencias con Brian Ferry. No eran dos almas gemelas, sin embargo, las que empezaron a prestarse esporádica colaboración a partir de 1974.
Aún así, Brian Eno y John Cale compartirían plena camaradería en la eufórica experimentación musical que es Wrong way up (1990). El simbolismo de renovación que desprende 'The River' transluce la caída del muro de Berlín y venturas personales.

(En el agua profunda / En un dormir oscuro como la noche / Parece que todo fue un sueño más / Que pronto se disolvió a la luz / Estábamos en la línea de flotación / Vaga era la canción de la noche / Inocente para todos los dioses campesinos, contigo / Y bebimos para ser renovados / En el largo y hondo río / Donde las gallinetas cacarean / Cuando el sol primero destella en el cielo / Ella vino río abajo)

miércoles, 26 de diciembre de 2018

Wuthering Heights

KATE BUSH (Wuthering heights)

Imposibles de clasificar, los grandes artistas son la cumbre por la que los demás se miden. La aparición de Kate Bush, que con voz ingrávida y sinuosa dibujaba imposibles arabescos tonales, cayó como un relámpago imprevisto en medio de la tormenta punk.
Los Sex Pistols habían descargado un año antes un torrente de furiosa energía. Ajena al clima musical reinante, esta mujer de diecinueve años, protagonista hasta 1989 de cinco álbumes de hermosa y enigmática hilatura, llegó como rara avis.
La precoz Kate Bush, apadrinada por Dave Gilmour, ofreció 'The kick inside9 (1978) como debut discográfico. Y resultó que una exultante sensibilidad artística se desbordaba en temas románticos, de espiritualidad, o en confesiones propias.
La canción 'Wuthering heights', epítome de su prodigiosa versatilidad vocal, le dio inmediata popularidad. La inspiración le llegó en noche de luna llena, después de ver por televisión una adaptación de la apasionante novela de Emily Brontë.

(Fuera, en los páramos desapacibles y ventosos / Nos dejaremos caer y rodaremos por la hierba / Tu temperamento es como mis celos/ Demasiado ardiente, demasiado apetente/¿Cómo pudiste abandonarme cuando necesitaba tenerte? / Te odiaba, te amaba también / Malos sueños en la noche/Me dijeron que perdería el combate / Y que atrás dejaría mis cumbres, mis cumbres borrascosas / Heathcliff, soy yo, Cathy/Vuelve a casa, tengo frío)


miércoles, 19 de diciembre de 2018

Fairytale of New York

THE POGUES (Fairytale of New York)

La nueva cultura musical de los sesenta declaró sospechosas las fiestas de la Navidad, viendo en ellas un paréntesis falsario de amor y paz, el pretexto para olvidar durante unos días una realidad diaria muy alejada de esos ideales.
José Feliciano se animó a abrir el tapón de la botella en 1970 con su festiva 'Feliz Navidad'. John Lennon y Yoko Ono, sin embargo, volverían en la Navidad de 1971 a cargar contra el cinismo social, y contra la guerra, en 'Happy Xmas (War is over)'.
Bob Dylan dio la sorpresa ataviándose de Santa Claus en Christmas from the heart (2009), sellando la reconciliación del mundo del rock con una Navidad ya desacralizada. Abierta la puerta, Eric Clapton y Rodney Crowell han pasado recientemente por ella. 
También The Pogues, la agrupación de folk irlandés con resabios punk guiada por el genial e indomable Shane MacGowan, había sorprendido diez años antes con una canción de amor entre luces navideñas en If I should fall from grace with God (1988).

(Era Nochebuena en la acogida de desintoxicación / Un hombre viejo me dijo: 'no veré otro día' / Y después se puso a cantar 'Extraño y antiguo rocío de la mañana' / Yo giré la cabeza y me puse a soñar en ti... / Eras guapa, eras bonita, la reina de Nueva York / Cuando la banda dejó de tocar, todos pedían más / Sinatra se contorneaba, los borrachos cantaban / Y nosotros nos besábamos en un rincón)

domingo, 9 de diciembre de 2018

Dancing in the dark

AMY MACDONALD (Dancing in the dark)

La fascinación que la cantante escocesa Amy MacDonald sentía de jovencita por artistas y festivales de rock, la animó a aprender guitarra por su cuenta. En poco tiempo desarrolló las cualidades con las que, a los diecinueve años, publicó This is the life (2007).
Un disco de debut en una línea folk del que vendió más de dos millones de copias. El éxito la sorprendió todavía estudiando geografía. De pronto, era la famosa que no buscaba ser tanto como  Travis, la banda de Glasgow que le había servido de espejo.
Siguió una gira europea que afianzó su posición de artista-revelación y la despertó a las prisas por un nuevo disco, el que iba a titular A curious thing (2010), una propuesta musical entre el indie y la comercialidad, y siempre su voz, firme y apasionada.
Aquí se encontraba 'Dancing in the dark', que Bruce Springsteen escribiera para Born in the USA en 1984, fruto de una época vivida con pesimismo y lucidez, combinación que dio a aquel disco el potencial que también tocó la fibra de Amy MacDonald.

(Me levanto al atardecer / Y no tengo nada que decir / Vuelvo a casa por la mañana / Y me voy a dormir con los mismos sentimientos / Me puede el cansancio / Oye, estoy cansado y aburrido de mí mismo / Eh, chica, tú podrías serme algo de ayuda / No puede iniciarse un fuego / No puede iniciarse un fuego sin una chispa / Esta pistola es de alquiler/Incluso si estamos bailando en la oscuridad)

viernes, 30 de noviembre de 2018

It's a cold night for alligators

ROKY ERICKSON (It's a cold night for alligators)

Roky Erickson, un tejano de Dallas con el gen de los grandes músicos, extravió su genialidad en una larga crónica de tropiezos con las drogas que lo condujeron finalmente a instituciones mentales y al borde de la locura.
Sin embargo, los comienzos de Roky Erickson no pudieron ser más auspiciosos tras escribir 'You're gonna miss me' en 1965 y formar parte un año después de Thirteen Floor Elevators, un grupo de rock ácido que sería reverenciado por el movimiento punk.  
Aquella banda publicó varios discos magníficos de psicodelia, pero su buena fortuna acabó cuando Roky Erickson, un talento como guitarrista y cantante, fue ingresado en 1969 en un psiquiátrico, para cumplir la orden de tres años de internamiento.
Roky Erickson sufrió un tratamiento severo, pero, al salir del hospital en 1973, seguía manteniendo, junto a cierto desorden mental, las raras cualidades de artista que vuelca en The Evil (1980), álbum del que procede 'It's a cold night for alligators'.

(Es la noche fría de los caimanes / Es la noche fría de los perros/Los perros ahogan sus ladridos / Al ver personas-caimanes en medio de la ciénaga y la niebla / Es la noche fría de los caimanes / Cuando los hombres se transforman en ellos por la noche... / Es la noche fría de los caimanes / Escondidos detrás de árboles musgosos / Eternamente oigo el griterío de las aves del pantano / Eternamente desamparadas)

domingo, 18 de noviembre de 2018

You've got a friend

CAROLE KING (You've got a friend)

Carole King nació en Brooklyn en 1942. Aprendió a tocar piano desde muy niña. Una señal de cuán pronto vertió en música su excepcional inteligencia emocional. Todavía adolescente, ya escribía canciones para artistas de relumbrón.
Admirada, el mismísimo Neil Sedaka le dedicó una canción ('Oh Carol') que fue todo un éxito. Ella trabajaba con Gerry Goffin, luego su marido, en el Brill Building de Nueva York, y juntos produjeron un rosario de composiciones que rondaron los número uno.
Carole King dejó la gran urbe en 1968 para irse a la costa oeste, en donde empezó a cimentar su gran gloria posterior. Con Danny Kortchmar y el bajista Charles Larkey formó The City, el grupo que publicó Now that everything's been said (1968).
Emprendiendo una carrera en solitario, Tapestry (1971) le consiguió la proeza de estar entre los álbumes más vendidos de la música popular merced a canciones en estado de gracia, entre ellas 'You've got a friend', canto a la amistad como la otra cara del amor.

 (Cuando estés en horas bajas y preocupado / Y necesites a alguien que te quiera y te cuide / Y nada, nada, vaya bien /Cierra los ojos y piensa en mí / Y pronto me tendrás a tu lado / Para dar luz incluso a tu noche más oscura / Sólo tienes que pronunciar mi nombre / Y que sepas, que estés donde estés / Vendré corriendo para volver a verte / En invierno, primavera, verano u otoño / Allí me tendrás / Tienes una amiga)

sábado, 10 de noviembre de 2018

Time will tell

GREGORY ALAN ISAKOV (Time will tell)

Nacido en Johannesburgo en 1979, pero criado en Filadelfia, Gregory Alan Isakov formó su primera banda a los dieciséis años, dando así salida a una pasión musical que cuenta ya con varios álbumes dentro de una línea que podría denominarse folk indie.
Gregory Alan Isakov, ferviente admirador de Leonard Cohen, comparte con la música su otra pasión de horticultor en la granja que posee en Boulder, Colorado, en donde naturaleza y cielos limpios brindan abundantes reflexiones a su cuaderno de cantautor.
Su discografía comienza con Rust colored stones (2003), firmando doce temas en los que bajo ropaje romántico aparece la idea de la impermanencia, fruto quizá de experiencias tempranas de viajes por Oriente Medio o su interés por la meditación.
Trabajando en la soledad de la ciudad montañosa de Nederland, ayudado de grabaciones analógicas y de una docena de músicos, The Weatherman (2014) es expresión de canciones que, como 'Time will tell,' reflejan "la belleza normal, de cada día".

(Moliendo otra vez el grano / Las campanas comienzan a sonar / El tiempo dice 'No hay vuelta atrás' / 'No pierdas de vista los surcos' / En los campos hay sitios de azul / Oh, el tiempo lo dirá, nos examinará de arriba a abajo / Como un aullido, barre el viento las colinas / Y el tiempo que tomamos... / Fuego y llamas se llevaron todo en lo que confiamos /Sacudimos polvo a patadas... / El tiempo lo dirá, siempre lo supimos)